Tango y Técnica Alexander

Al bailar tango la necesidad de contar con un buen uso de nosotros mismos se hace presente desde el primer instante. Necesitamos organizar adecuadamente nuestro equilibrio y contacto con la tierra, distribuir nuestro tono muscular del modo justo y necesario para nuestro propio movimiento y en el contacto con el otro, afinar la escucha y conciencia de nosotros mismos para asi poder escuchar y tener una comunicación fluida con nuestro compañero de baile. Bailar tango es mantener todos los sentidos abiertos sin interferencias para asi fluir de a dos con la música y el espacio.

La Técnica Alexander trabaja justamente con todos estos componentes: la construcción de nuestro equilibrio y relación con la gravedad, encontrar el tono justo que necesitamos para hacer cada cosa que hacemos instante a instante, afinar la escucha de nosotros mismos y aprender a no interferirnos. Es por esto que tanto en clases individuales, en un proceso profundo de comprensión y transformación de nuestro modo habitual de usarnos a nosotros mismos como en clases en pareja o en los talleres grupales de TA y Tango, la TA puede convertirse en una herramienta reveladora y tremendamente útil a la hora de bailar.